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Primero fue una vela. Después puede ser un florero, un centro de mesa o la copa de tu próximo encuentro. El objeto sigue con vos.
REUSÁ TU VELA
Elegimos los envases pensando también en lo que viene después. Por eso, cuando quede aproximadamente 1 cm de cera, dejá de encender la vela y esperá a que se enfríe por completo. Con una limpieza cuidadosa, la copa encuentra un nuevo lugar en tu casa.

UNA VELA CON SEGUNDA VIDA
Tres pasos simples para quedarte con lo que más te gusta.

01 · Retirá los restos
Con el envase frío, retirale los restos de cera y el pabilo sin raspar el vidrio con objetos filosos. Si hace falta, ablandá la cera con agua tibia. No viertas cera en la pileta.

02 · Lavá la copa
Lavá con agua tibia, detergente suave y una esponja blanda. Enjuagá bien y repetí si todavía quedan restos de cera. Evitá agua hirviendo, esponjas abrasivas y cambios bruscos de temperatura. Secá el envase antes de darle un nuevo uso.

03 · Dale tu propio uso
Probá con unas flores cortas, un pequeño centro de mesa o un rincón para tus objetos favoritos. Para volver a usarla como copa, debe estar completamente limpia y sin rajaduras. No hace falta una ocasión especial: elegí el uso que tenga sentido en tu casa.